El Foro Huatulco, una muestra de corrupción

El Foro Huatulco, construido en la bahía Chahué de la costa oaxaqueña, se perfiló como un recinto de vanguardia para atraer convenciones y congresos a este lugar paradisíaco y así atraer turismo de alto nivel y mejorar la economía de los costeños de Oaxaca. Se diseñó para magnos eventos culturales y artísticos. Era la magna obra de Alejandro Murat. Se pensó en grande; así está la mole de cemento, en obra negra, con forma de barco y muchos huecos.

No sé si el abandono que tiene es por la incapacidad de resolver un problema de esta índole o para que siga como elefante blanco, vergüenza para Huatulco o modelo de corrupción e impunidad. Pues no aparecen responsables, siendo conocidos de todos, tanto los funcionarios como la empresa contratante. Hoy tiene un letrero de aseguramiento que suscribe la Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción del Estado de Oaxaca.

Existe un Decreto 809 aprobado en octubre de 2019 por la mayoría del Congreso del Estado de Oaxaca, del partido Morena, que clasificó el Centro de Convenciones como Centro de Convenciones de Santa María Huatulco, como proyecto estratégico para el desarrollo del Estado de Oaxaca, con un monto de 70 millones de pesos para su construcción. Todo esto para justificar una iniciativa de Alejandro Murat al Poder Legislativo de 108 proyectos y acciones para generar empleo y reducir la pobreza (el discurso de siempre), y mediante el Decreto 809 obtener el permiso de contratar un crédito bancario de tres mil quinientos millones de pesos.

Lo terrible es que este presupuesto original de 70 millones subió a 130 millones y, a finales de 2021, en la ejecución de los trabajos para la perforación e hincado de los pilotes, apareció una mampara con la información de que la obra se ejecutaba por 322.5 millones. Se sabe que el encargado de la obra, Javier Lazcano Vargas, exsecretario de Infraestructuras y Ordenamiento Territorial durante el gobierno de Alejandro Murat, fue detenido y sujeto a proceso por desvío de recursos y fraude al Estado, debido a que hizo pagos indebidos de 50 millones y, además, relacionado con otras obras inconclusas, estuvo recluido en el reclusorio de Tanivet, pero el 28 de septiembre de 2024 fue remitido a su domicilio para seguir el proceso judicial en libertad, bajo arresto domiciliario. Pues qué a todo dar.

Los huatulqueños reclaman que la obra se concluya; más allá de juicios simulados y total impunidad, lo que se requiere es un poco de imaginación para terminar esa obra, y yo me permito sugerir desde esta columna que se dé en concesión a empresas especializadas con un background comprobado en materia de congresos y convenciones, para que la concluyan y quede concesionada, pero que fomente el empleo y eche a funcionar tan importante proyecto. No se vale que la obra se destruya sola por su cercanía al mar. La parte judicial queda como marca de las administraciones que les toque participar. Datos tomados de publicaciones e información de La Voz del Pacífico 102.3 FM, que reproduce el sentir de la gente de la costa.