¿Cómo eran los Jueces de Plaza del siglo XIX?
Los Jueces de Plaza del siglo XIX, de acuerdo a las Ordenanzas de esta misma municipalidad de Oaxaca de Juárez, tomado de su Archivo Histórico, realmente eran inspectores de comercio, con grandes facultades para poner orden, desde el alquiler de los manteados para la protección del sol, y definición del espacio, de los tianguistas.
Eran horcones que se anclan hasta la fecha en algunos pueblos, en piedras con un hoyo al centro y en la parte alta una manta tendida y sujeta de las orillas para definir el espacio a cielo abierto, al comerciante que se llamaban en esa época “los propios”, porque venían de distintos pueblos a vender sus productos que ellos mismos habían cultivado o los animalitos que ellos había criado.
Gallinas, cerdos, chivos, borregos, etc. Cuidaban que no fuera gravoso el cobro de los manteados. Era su obligación cuidar el buen estado de los alimentos y salud de los animalitos que se vendían en pie y destazados. Que los cárnicos destazados, trajeran el sello de Salubridad y del rastro municipal. Alguien nos podría explicar, ¿cómo está el rastro municipal?, ¿Qué tal está el control sanitario de la carne que usted compra en los tianguis en las colonias?
Tenían la capacidad de consignar ante las autoridades a los raterillos, carteristas, extorsionadores con juegos fraudulentos. Tenían facultades de arrestar y remitir al juez de la competencia penal o civil. Checar las pesas y medidas que estuvieran equilibradas las balanzas. En fin, todo lo que acontece en los mercados. El control del uso del suelo. Qué tal, los que subarriendan el piso municipal en la actualidad. Porque los mercados son propiedad del municipio y por concesión obtienen los espacios para su vendimia.
Pero, qué hay de aquellos líderes que hicieron fortunas incalculables, no sé si sigan. Pero se dedicaron a subarrendar los pasillos y tener un control tremendo. Recordemos a “LAS PÁJARAS”, mujeres que así les apodaron porque eran el brazo ejecutor de estos líderes. Temidas por todos, no hace muchos años, hablo de los años 80’s y 90’s. Se ponían dichos líderes la cachucha del partido en el poder municipal.
Recuerdo que cuando ganó por primera vez en la historia las elecciones municipales, el Partido Acción Nacional, del que fui Síndica. Acudí en la campaña a los mercados y hasta eso, con cierta educación uno de los líderes más temidos, yo no lo conocía, y no sabía que había esa mafia. Me pregunta que anda haciendo con esa propaganda del PAN, aquí todos somos priistas. Y le dije solo voy a repartir volantes, me dijo pase. Me extrañó que me autorizara el paso, pues para mis adentros pensé, pues este es un lugar público.
Ganamos las elecciones y ¡oh, sorpresa!, dichos líderes, ya habían pactado con el presidente municipal pasarse al PAN y la corrupción siguió. También tomaron el acuerdo en la cúpula de no dejarme entrar al Mercado de Abasto, porque yo jamás permitiría ese abuso de cobrar por el uso de los pasillos, poniendo en riesgo a los comerciantes y compradores, en casos de temblor o incendio.
Yo no entendí de momento ese büling contra mí. Hasta que una persona que se quejó porque la sacaron de su pedacito de piso donde vendía en la Central de Abasto por no pagar la cuota ilegal, fui personalmente a poner orden, y restituí a la persona expulsada y le dije que ningún particular debía cobrarle y que tramitaríamos un permiso municipal en otro lugar que no afectara el paso.
Actué como Juez de Plaza del siglo XIX, eran fines de los 90s. Nadie se metió, me dejaron hacer mi justicia. Cuando me retiré volvieron a sacar a la señora. Pero existía un gran rechazo de los líderes y el regidor del Mercado para que yo participara en los mercados. Parece que el regidor quería formar un partido político local apoyándose en los líderes. Es decir que la corrupción fomentada desde el mismo poder. Y eso hace la mayoría de los políticos, llegan a hacer lo contrario de lo que su cargo les impone. Le dan la espalda a su elector.